¿Cansado de que el coche se achicharre al sol o te falte sitio en casa? En este artículo te enseño, de colega a colega, cómo nos hemos currado un avance de cochera de los que quitan el hipo. Te hablo de la joya de la corona: una puerta de garaje seccional en un color gris antracita guapísimo. Además, te cuento cómo hemos levantado la medianería con ladrillo visto a dos caras, cómo hemos clavado el diseño para que la cubierta de cochera sea igualita a la del vecino, y la magia de montar un techo de panel sándwich en tiempo récord. Soy Emilio Aivar, y si quieres una cochera adicional, quédate a ver este curro.

Puerta de Garaje Seccional y Avance de Cochera: Sácale Metros a tu Casa

Muy buenas, familia. Hoy me pillo un café, me apoyo en la valla y os voy a contar el último curro que nos hemos marcado.

Esto que os enseño en el vídeo, ya está visto para sentencia. Es una de esas obritas que da gusto ver cómo empiezan y, sobre todo, cómo acaban.

Nos llamaron porque en esta casa querían aprovechar la entrada para hacerse un techado en condiciones. Querían meter el coche a cubierto y ganar un desahogo tremendo para la casa.

Así que nos arremangamos y nos pusimos al lío. Hemos montado un pedazo de avance de cochera cerrado con una puerta de garaje seccional que es una maravilla. Venid, que os desgrano el trabajo paso a paso.

La joya de la corona: La puerta de garaje seccional

Vamos a dejarnos de puertas antiguas de chapa que pesan un quintal y se atascan día sí y día también. Aquí hemos montado lo que manda hoy el mercado.

Esto es una puerta de garaje seccional. Para el que no entienda mucho del tema, es esa puerta que se recoge hacia arriba por tramos (secciones) y se queda pegadita al techo.

¿Por qué ponemos esto? Pues porque no ocupa absolutamente nada de sitio ni hacia la calle ni hacia adentro. Puedes aparcar el coche pegado a la puerta y abrirla sin que te dé un porrazo en el capó. Y oye, si lo que tienes reventado es la entrada principal de la parcela en lugar del garaje, mira cómo arreglamos un portón exterior descolgado a prueba de bombas.

Además, ha sido un montaje súper rápido. Venimos con todo medido del taller y nuestros "X-Men" la dejan instalada y funcionando suave como la seda en un abrir y cerrar de ojos.

El gris antracita y los detalles que marcan la diferencia

En los pueblos y urbanizaciones de Granada y Málaga ya sabemos cómo va esto. A todos nos gusta tener la fachada curiosa y moderna.

Y nuestro cliente en cuestión lo tenía clarísimo: ha escogido un color gris antracita. Este color es el rey indiscutible ahora mismo; disimula el polvo, es súper elegante y le da un toque industrial a la casa que queda niquelao.

Pero ojo, que aquí en Plavifom no somos de hacer las cosas a medias. Si nos ponemos, nos ponemos en serio con los detalles.

El premarco (la estructura donde va agarrada la puerta) lo hemos lacado exactamente en el mismo color gris antracita. Nada de dejar chapas plateadas feas a la vista. Todo va a juego para que el acabado sea de primerísima división.

Llevándonos bien en el barrio: La cubierta del vecino

Cuando te pones a hacer reformas en exteriores, hay un factor que es casi tan importante como los materiales: los vecinos. En los pueblos sabemos que llevarse bien con la vecindad es sagrado.

Primer factor que tuvimos en cuenta: lo que hemos intentado desde el minuto uno es que nuestra nueva cubierta fuera la más parecida a la cubierta del vecino.

No queríamos montar un mamotreto que rompiera la estética de la calle o que dejara fea la linde. Y oye, no es por tirarnos el pisto, pero hemos conseguido que sea exactamente igual.

Desde la acera, parece que las dos cocheras se hicieron juntas el mismo día. Eso es hacer las cosas por derecho y evitarse problemas con la comunidad.

Ladrillo visto y medianerías con orgullo

Para poder apoyar nuestro techo y cerrar este avance, teníamos que levantar el muro que separa las dos casas. Lo que en la obra llamamos la medianería.

¿Y cómo lo hemos hecho? Pues hemos subido nuestra medianería con ladrillo visto, a ambas caras.

Fijaros en el detalle de "ambas caras". Podríamos haber puesto el ladrillo bonito por nuestro lado y dejarle al vecino el enfoscado feo de cemento. Pero eso no se hace.

Al hacerlo con ladrillo visto por los dos lados, tanto nuestro cliente como su vecino se quedan con un muro precioso, limpio y que no necesita mantenimiento ni pintarlo todos los años. Eso es respeto y curro del bueno.

El techo mágico: Panel sándwich y a tirar millas

Para rematar la faena y techar todo el espacio, nos hemos olvidado de las tejas tradicionales, que llevan mucha obra, peso y escombros.

Hemos puesto nuestro techo de panel sándwich y listo. Este material es una gozada para hacer cubiertas rápidas y eficientes.

Para los que no lo conozcáis, son dos chapas de acero con una espuma aislante muy potente en el medio. Es como un bocadillo, pero para el techo.

¿Qué conseguimos con esto? Que en verano, con la que cae de sol en nuestra tierra, el coche no se convierta en un horno. El panel sándwich aísla una barbaridad y se monta en un rato sin mancharte la casa.

Conclusión: Tu cochera adicional lista para disfrutar

Y con estos cuatro pasos bien dados, el cliente ya puede disfrutar de su avance de cochera.

Lo que antes era un trozo de patio donde daba todo el solazo y la lluvia, ahora es una cochera adicional totalmente cerrada, segura y bonita. Un desahogo enorme donde meter el coche, las bicis de los chiquillos o montarte un pequeño rincón para tus chapuzas.

Soy Emilio Aivar, y me encanta enseñaros estas cosas para que veáis que, con buena letra y materiales curiosos, a cualquier rincón de la casa se le saca partido.

Si tienes un espacio muerto en la entrada y quieres un presupuesto para hacer una cubierta de cochera en condiciones, no dudes en contactarnos. Nos tomamos un café, lo medimos y te lo dejamos listo para sentencia. ¡Un abrazo, familia!

Video: https://www.instagram.com/p/DPCLvDWDwUQ/